La idea de que las administraciones entren en la Web Social debe ir acompañada de una dinamización y promoción del proyecto, así como de una reconocida credibilidad del emisor. Entrar para probar lo buena que es la Web Social, sin más, puede generar un efecto perverso en contra de las administraciones.
“Yo, Ayuntamiento -o Gobierno, o Congreso, …-, quiero ser 2.0. Me monto una serie de espacios de Web Social y dejo que ande solo, porque como ahora esto está de moda, seguro que vendrán todos a mi red”. Esta afirmación es de lo más peligrosa que se pueda escuchar. Ni las redes sociales van solas ni se es 2.0 por simplemente entrar en las herramientas.
Se conoce de algún poder público que tiene un perfil en Facebook pero con muchísimos menos seguidores que otros perfiles de su misma ciudad, comunidad o país, con intereses similares.
En los segundos casos, el éxito ha sido porque, o bién han aprovechado una onda importante de convocatorias similares -véase las Facebook Party que organizan distintas ciudades- o bién porque los mismos promotores han hecho una pequeña acción de promoción. Véase el caso de Alberto Ortíz de Zárate y su iniciativa Ideas para la sanidad pública. En su blog, Administraciones en Red, y como nos vislumbraba Carlos Guadián, explica qué estrategia ha seguido para conseguir en solamente 7 dias:
- Más de 200 miembros en el grupo de Facebook que creó.
- Más de 40 ideas sobre cómo mejorar la sanidad pública publicadas en la plataforma 1001ideas de OpenPropolis
- 11 blogs ( + 1 contando este mismo) que hablan de la iniciativa.
Todo ello, con mensajes insistentes en su perfil de Twitter y, evidentemente, gracias a la credibilidad que denota el mismo autor. ¿Por qué dicha credibilidad? Porque él, como muchos otros expertos en el ámbito del eGobierno, como los que creen en el concepto 2.0, conversan en la red y creen en la inteligencia colaborativa. Responden cuando alguien pregunta (conversación), aportan conocimiento cuando creen que puede beneficiar al resto (inteligencia colectiva) y actúan cuando tienen realmente capacidad para actuar (implementación de las demandas).
Si una administración quiere ser 2.0 y no dinamiza y promueve, puede perder la credibilidad de la red. Esta es la respuesta a muchas de las iniciativas detectadas: “sí, pusieron un Twitter pero no se actualiza desde hace más de un mes”.
Si una administración quiere ser 2.0 pero no se integra en la conversación, puede, también, perder la credibilidad de la red. Esta es otra respuesta a muchas de las iniciativas detectadas: “sí, han abierto un grupo en Facebook, pero no sabemos porqué damos nuestra opinión si no nos dicen que, como mínimo, van a cumplir las demandas”.











Gracias por este shaking :-)
Estoy de acuerdo con lo que decís. Hay administraciones que se están lanzando a poner blogs, sin haberse preocupado de crear red antes. Normalmente, no saben hablar en la red, porque no han empezado por escuchar. La consecuencia suele ser la de desengañarse antes de haber empezado.
¿Cómo he conseguido dinamizar esta campaña? Fácil, porque ya tenía una red a la que agitar.
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